
"Fue un héroe de la pantalla, pero tambien fuera de ella con un ejemplo de superación, un admirable espíritu optimista, siempre tendrá un lugar privilegiado que quedara en el recuerdo de varias generaciones y de prácticamente todos los aficionados a Superman".
Chistopher Reeve nació en Princeton (EEUU) el 25 de septiembre de 1952, debutó a los 14 años en el teatro, para pasar más tarde a la televisión y al cine, con "Alerta roja: Neptuno hundido", en 1977. Ese mismo año fue seleccionado para interpretar el papel de Clark Kent en "Superman", una película que fue un auténtico éxito y de la que hizo cuatro entregas: Superman: The movie (1978), Superman II (1980), Superman III (1983) y Superman IV: The quest for peace (1987).
En 1995 la vida de este hombre de 43 años se veía tristemente alterada. Christopher, amante de los deportes, practicaba a menudo la equitación incluso a nivel de competencia. En mayo sufría una caída de un caballo en la cual se lesionó la espina dorsal, los médicos hicieron por él lo posible, pero el resultado fue inevitable y terrible. Christopher Reeve quedaba tetrapléjico, condenado a una silla de ruedas y sin movilidad en su cuerpo excepto la cabeza, incluso sin control sobre sus movimientos respiratorios, por lo que tenía que permanecer conectado a un respirador artificial. Su familia permaneció a su lado, pero Reeve llegó a perder las ganas de vivir (¿y quién no?). Cuando en un momento dejó colgado en el armario el traje y la capa para convertirse en un verdadero Superman, un Superman con ganas de vivir y que dedico su vida a la gente como él, para que tuviesen una vida digna, luchando por experimentar en él, cualquier tipo de terapia en la que viera la posibilidad de recuperación, batallando por la experimentación con células madre y por los derechos de todos los discapacitados. Christopher se rompía la camisa ante la desgracia y veíamos de nuevo el escudo de Superman en su pecho. Creó la Christopher Reeve Paralysis Foundation. Escribio una biografía, Still Me, y en el 2002 publicó otro libro: Nothing is Impossible; Reflections of a New Life; Además, participó en dos episodios de la serie Smallville, interpretando al Dr. Swann.
Fruto de esta constante lucha, el actor, que tenía 52 años, pudo despegarse durante cortos periodos de tiempo de la respiración asistida a la que quedó confinado desde el accidente. Además, y pese a que los doctores no le dieron la menor esperanza de recuperación, a finales de 2001 el actor logró mover ligeramente un dedo, lo que alentó sus esperanzas de que algún día volvería a andar. "Me voy a levantar de esta silla, y voy a tirarla y echar a andar", fueron sus palabras.
Cristopher Reeve se convirtió en sus últimos años en un luchador a favor de la experimentación con células madre embrionarias, prohibida por la legislación norteamericana, y que se supone que es la única esperanza de curación que existe para las lesiones medulares.
El actor estadounidense fue condecorado el 27 de enero de 2004 con la Orden Bernardo O'Higgins como reconocimiento a la defensa que hizo de los actores chilenos durante el régimen militar y en septiembre del año anterior con el Premio Lasker 2003 al Servicio Público, conocido como el Nobel americano.
Reeve falleció de un ataque al corazón el 10 de octubre del 2004 a los 52 años en el hospital Norteen Wetcheter, donde había sido trasladado el día anterior tras entrar en coma en su domicilio. Christopher estaba casado desde 1992 con la actriz Dana Morosini (recientemente fallecida), con quien tuvo un hijo de 12 años, Will. Con anterioridad estuvo casado con la modelo inglesa Gae Exton, de la cual tiene dos hijos, Matthew, de 25, y Alexandra, de 21.
Yo en lo personal soy una fanatica de las series y peliculas de Superman y puedo decir que sin duda este hombre es admirable, es un ejemplo de superación a seguir por todos aquellos que hayan tenido una desgracia similar. Y a los que no, nos da la seguridad de que nada es imposible y que solo tenemos que luchar por lo que queremos...
2 comentarios:
Very pretty design! Keep up the good work. Thanks.
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